La medalla ajena, la lancha y el nuevo tablero del 2027

POR HORUS | La Columna

Pues resulta que en política también existe eso de “trabajo en equipo”, aunque algunos parecen entenderlo como: tú trabajas y yo presumo.

Y ahí tenemos a Cruz Pérez Cuéllar, quien desde su nueva posición como coordinador estatal de Morena rumbo a 2027 comenzó a presumir los resultados de seguridad en Ciudad Juárez y a utilizarlos como carta de presentación frente al panismo.

Muy bien.

Solo habría que preguntarse algo muy sencillo: ¿de quién es la medalla?

Porque mientras ahora aparecen las estadísticas favorables, habría que recordar que la seguridad en Juárez no ha sido asunto exclusivo del Ayuntamiento. El Gobierno del Estado ha desplegado infraestructura, tecnología y personal mediante la Plataforma Centinela, la Torre Centinela y la presencia permanente de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal encabezada por Gilberto Loya.

De hecho, la estrategia estatal ha colocado a Ciudad Juárez como uno de sus principales puntos de atención.

Mientras el Estado puso infraestructura, estrategia y recursos, el gobierno municipal fue omiso —por decir lo menos— ante el problema.

Así que ponerse la medalla completa resulta, cuando menos, bastante conveniente.

Es como llegar a la fiesta cuando ya está servido el banquete, tomarse la foto junto al pastel y luego presumir que uno organizó la cena.

La política de la estadística

Cruz ya encontró una fórmula que seguramente le resulta bastante cómoda: comparar los números que favorecen a Juárez con los de otras ciudades, particularmente Chihuahua capital, y convertirlos en munición política contra Marco Bonilla.

El problema es que las estadísticas de seguridad no tienen propietario.

Cuando bajan los homicidios, es mérito de todos los niveles que participaron; cuando suben, tampoco se puede escoger a conveniencia quién carga con la responsabilidad.

Pero bueno, en tiempos electorales hasta las cifras parecen tener dueño.

Y mientras Cruz prepara su nuevo traje de candidato, perdón, de coordinador, Santiago de la Peña sigue haciendo algo menos espectacular, pero bastante más terrestre: recorrer colonias.

Primero estuvo en la Tarahumara y ahora en la colonia Cuarteles, manteniendo un ritmo que, según su agenda, ronda las dos colonias por día.

Mientras unos recorren territorio, otros parecen recorrer estadísticas.

Cada quien su método.

“Por fin se acabaron los baches”

Y hablando de métodos, las redes sociales hicieron lo suyo con una imagen que, sin necesidad de escribir una tesis doctoral, logró resumir buena parte del debate juarense.

La imagen muestra al alcalde con licencia, Cruz Pérez Cuéllar, llevando una lancha sobre una inundación mediante una cuerda, acompañada por la frase:

“Por fin se acabaron los baches en Juárez”.

No hacía falta agregar nada.

Fue de esos momentos en que la realidad y la crítica se dan la mano y deciden hacerle competencia a cualquier agencia de publicidad.

Porque si el problema eran los baches, alguien encontró la solución definitiva: convertir las calles en canales navegables.

¡Adiós pavimento, bienvenidos los deportes acuáticos!

Maru y el exorcismo político

Y entonces apareció Maru Campos.

Preguntada sobre la designación de Cruz Pérez Cuéllar como coordinador de Morena, la gobernadora no necesitó estadísticas, gráficas ni presentación de PowerPoint.

Le bastaron seis palabras que provocaron las risas de los periodistas:

“Cruz, Cruz, que se vaya el diablo y venga Jesús”.

La frase quedó servida.

Posteriormente, la gobernadora también cuestionó la preocupación de Pérez Cuéllar por los señalamientos de “narcocandidato” y “narco político” que han lanzado actores políticos de oposición, argumentando que quien considere infundados esos calificativos no tendría por qué temer a ellos.

Y cuando parecía que ya estaba todo servido… aparece Andrea

Pero Morena también decidió ponerle un poco de picante al caldo.

Este lunes, la dirigencia nacional designó a Andrea Chávez Treviño como Coordinadora Municipal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Ciudad Juárez. La decisión llegó apenas después de que Cruz Pérez Cuéllar fuera designado para encabezar los trabajos estatales rumbo a 2027.

Oficialmente, Morena dice que se trata de fortalecer la organización territorial y la unidad del movimiento.

Y sí, eso dice el comunicado.

Pero en política, como en las bodas, hay que escuchar lo que se dice… y también observar quién se sienta dónde.

Porque Andrea Chávez no llegó a la política de ayer para hoy. Es senadora con licencia, consejera nacional de Morena y exdiputada federal, además de haber ocupado la Secretaría de Comunicación, Difusión y Propaganda del Comité Ejecutivo Nacional.

Y su reacción tampoco fue precisamente la de alguien que acaba de recibir una invitación a Disneylandia.

La propia senadora habló de decisiones “justas o injustas” y de que solamente “el tiempo y el pueblo” dirán si fueron acertadas.

Después remató:

“Nada para mí. Todo para quienes madrugan, sacan adelante a sus familias, y mueven al mundo con su trabajo”.

Y añadió una frase todavía más interesante:

“Hoy nada comienza: hoy nada termina. Seguiremos conversando, pero en el territorio, no en la Ciudad de México. Y con nuestras bases, no solo con las dirigencias”.

Traducción política libre de esta columna: la película todavía no termina y alguien decidió no abandonar la sala.

Morena, por su parte, parece haber encontrado una salida para mantener dentro del corral a una de sus figuras más visibles en Juárez. Diversos medios han interpretado el nombramiento como un paso que podría colocarla en una posición central para la eventual candidatura a la Presidencia Municipal en 2027, aunque formalmente se trata por ahora de una coordinación partidista.

Así que aquello de que Andrea se iba al PT, que regresaría al Senado o que tomaría otro camino, por lo pronto tendrá que esperar.

Morena ya le dio tarea.

Y no cualquier tarea: Juárez.

Bonilla cierra la puerta del Palacio

Mientras tanto, en la capital ocurrió otro movimiento de esos que cambian el tablero.

Marco Bonilla dejó formalmente la Presidencia Municipal de Chihuahua después de que el Cabildo aprobara su licencia, y René Xavier Chavira Venzor asumió la conducción del Ayuntamiento.

Bonilla se fue con lágrimas por el trabajo realizado sin pena y sin pausa.

El alcalde hizo un balance de su administración y presumió indicadores de competitividad, empleo y seguridad, mientras dejó claro que ahora concentrará sus esfuerzos en la construcción del proyecto político rumbo a 2027.

La salida marca formalmente el cambio de cancha: de gobernar la capital a intentar convencer al resto del estado.

Y vaya que tendrá trabajo.

El sábado se verá de qué está hecho el músculo azul

El próximo sábado, Ciudad Juárez será escenario del acto donde Bonilla asumirá formalmente una nueva responsabilidad dentro de la estructura estatal del PAN.

El simbolismo no puede ser más evidente: el panismo irá a presentar a uno de sus principales perfiles justamente a la ciudad donde Morena tiene uno de sus principales bastiones.

Se espera la presencia del dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, y de la presidenta estatal del partido, Daniela Álvarez. También se ha especulado sobre la posible presencia del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, en medio de las conversaciones que PAN y PRI mantienen sobre una eventual alianza electoral en Chihuahua.

Si finalmente aparece Alito, entonces sí habrá fotografía.

Y ya sabemos que en política una fotografía puede decir más que veinte discursos… aunque después todos juren que solamente fue una coincidencia.

El tablero ya se movió

Así las cosas, mientras Cruz presume estadísticas, Santiago recorre colonias, Andrea recibe una nueva encomienda en Juárez y Bonilla abandona Palacio Municipal para entrar de lleno a la arena partidista, el 2027 comienza a dejar de ser una fecha lejana.

Ya hay piezas sobre el tablero.

Lo interesante será ver quién mueve primero.

Porque Cruz tiene las cifras.

Andrea tiene territorio y una estructura política propia.

Bonilla tiene la capital y ahora buscará proyectarse al estado.

Santiago sigue caminando.

Y Maru, por lo pronto, ya dejó su propio epitafio humorístico para esta primera ronda:

“Cruz, Cruz, que se vaya el diablo y venga Jesús”.

Lo demás, queridos lectores, apenas comienza.

Y como dicen en las carreras: que cada quien cuide su carril, porque todavía falta mucho camino y aquí nadie ha recibido la bandera a cuadros.

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